Una investigación federal derivó en el hallazgo de una de las mayores redes clandestinas de apuestas de animales registradas en el sur de Florida. Agentes del FBI descubrieron una gigantesca operación de peleas de gallos con “varios miles” de aves en una finca de 10 acres ubicada en la zona de Horse Country, en el suroeste de Miami-Dade. El operativo culminó con la detención de un sospechoso plenamente identificado por las autoridades.
El hallazgo se produjo cuando el personal del FBI realizaba una inspección en la propiedad, situada en la cuadra 12300 de Southwest 51st Street, por un caso no relacionado con el maltrato animal. Tras detectar la presencia de los animales, los agentes federales notificaron de inmediato a los detectives de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, quienes regresaron al lugar junto con personal de Servicios para Animales del condado para ejecutar una orden de cateo exhaustiva.
Al interior del predio, los oficiales localizaron numerosos recintos de entrenamiento para el combate de aves, jaulas individuales e infraestructura a gran escala. Asimismo, se incautó una cantidad masiva de parafernalia delictiva que incluía vitaminas, jeringas, medicamentos de uso veterinario, espuelas de combate de metal, guantes de boxeo miniatura y agitadores para gallos. Las autoridades confirmaron que la magnitud de este decomiso supera cualquier antecedente delictivo similar reportado en la región durante los últimos años.
Durante el proceso de registro, dos hombres vulneraron el perímetro de seguridad establecido por la policía de patrulla. Pese a recibir la orden de detenerse, ambos sujetos huyeron a pie y saltaron una cerca perimetral. Poco después, las fuerzas del orden capturaron a uno de los fugitivos, identificado como Carlos Rafael Lezcano, de 52 años, mientras caminaba en un vivero adyacente. Los investigadores descubrieron en el sitio un libro de contabilidad que llevaba impreso el nombre del detenido.
Lezcano fue ingresado formalmente en el Centro Correccional Turner Guilford Knight bajo una fianza de 10,500 dólares. El acusado enfrenta múltiples cargos graves bajo las leyes de Florida, entre los que se incluyen crueldad animal con intención de herir o matar, posesión y entrenamiento de animales para peleas, manipulación de evidencia física y resistencia a la autoridad sin violencia. La investigación continúa abierta para identificar al segundo prófugo y determinar el destino de las miles de aves incautadas.





