El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo ayer que odia decir que se siente “honrado” de ser blanco de ataques, pero lo atribuyó a que es una figura influyente que “ha hecho mucho” y ha cambiado el país, lo que genera rechazo, al tiempo que calificó a su agresor, autor del tiroteo del sábado en la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca, de “enfermo”, “muy perturbado” y “anticristiano”.
Aseguró que la familia del atacante ya había advertido a la policía en Connecticut sobre su comportamiento y defendió que la violencia política refleja un problema más amplio, incluso utilizó el incidente para insistir en la necesidad de construir un salón de baile seguro en la Casa Blanca y garantizar que actos como la cena de corresponsales continúen, aunque la celebración de antenoche no era un evento oficial, sino privado.
Entrevistado en el programa 60 Minutes, el republicano aceptó que él “no lo hizo tan fácil” para el servicio secreto cuando sonaron los disparos, porque quería ver qué sucedía.
Posteriormente se sintió ofendido cuando la periodista Norah O’Donell citó el manifiesto del atacante, Cole Tomas Allen, un profesor de 31 años de Torrace, California, quien afirmó: “ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”.
–¿Cuál es su reacción ante eso? –preguntó O’Donell a Trump.
El republicano respondió: “estaba esperando a que leyeras eso porque sabía que lo harías, porque eres horrible. Sí, él escribió eso. No soy un violador, no he abusado de nadie. No soy un pedófilo. Has leído esa porquería escrita por un enfermo. Me han relacionado con todo un montón de cosas que no tienen nada que ver conmigo. Me han exonerado totalmente. Tus amigos al otro lado del estudio de grabación son los que estaban involucrados con, digamos, (el depredador sexual y quien fue su amigo por más de una década Jeffrey) Epstein u otras cosas (…) Sabes que es un enfermo. Pero deberías avergonzarte por leer eso, porque yo no soy nada de eso”.
Durante la entrevista trascendió que Allen tenía en redes sociales mensajes con retórica anticristiana y contra Trump y que participó en una marcha de protesta de No a los Reyes (No Kings ) en California.
Más adelante , el presidente refirió que la razón por la que existen personas como el agresor “es por que hay gente participando en marchas como la de No a los Reyes. Yo no soy un rey, si lo fuera, no estaría tratando con ustedes”.
Trump, de 79 años, sufrió un primer intento de asesinato durante el cual resultó herido en una oreja en julio de 2024, en su campaña electoral. Dos meses más tarde, las autoridades sospechan que un hombre intentó ingresar armado a su campo de golf en Florida.
“Odio decir que me siento honrado por ello, pero he hecho mucho”, resaltó Trump en declaraciones a Fox News temprano. “Hemos cambiado este país y hay mucha gente a la que eso no le gusta. Así que creo que esa es la respuesta.
“Llevo una vida bastante normal, teniendo en cuenta, ya sabes, que es peligrosa”, reiteró sobre los riesgos que conlleva, según él, el cargo de presidente.
“Muchas otras personas, lees historias en las que acaban convertidas en casos perdidos. Para ser sincero, yo no lo soy”, opinó.
Sobre la cena de gala en el hotel Hilton en Washington, detalló que iba a pronunciar “el discurso más inapropiado jamás pronunciado”, pero que ahora resultaría “muy aburrido” una vez que se reprograme el acto.
Aseguró que el tiroteo no afectará la visita de Estado del rey Carlos, quien viaja hoy a Estados Unidos y que seguirá adelante.
Trump indicó a 60 Minutes que la violencia política “siempre ha estado” latente en su país y destacó lo “peligroso” que resulta el “discurso de odio de los demócratas”.
Hizo énfasis en que es “mucho más peligroso” ahora que en tiempos pasados. “Si echamos la vista atrás 20, 40, 100, 200 o 500 años siempre ha estado ahí. Se asesina a gente. Hay quien resulto herido”, expuso, pero dijo no estar “seguro” de que ahora la violencia política sea “mayor que antes”.
El sospechoso “no coopera”
El fiscal general interino, Todd Blanche, indicó que el objetivo probable del ataque eran Trump y altos cargos de su administración, y detalló que las autoridades creen que el sospechoso viajó en tren desde California hasta Chicago, y luego a Washington, donde se registró como huésped en el hotel en el que se celebraba el evento la noche del sábado. Blanche afirmó que el sospechoso “no está cooperando activamente” con la investigación.
El atacante, residente de Torrace, California, tutor y profesor de ese estado, dejó un manifiesto enviado a su familia minutos antes del ataque, en el que llamó a Trump “pedófilo, violador y traidor”, y se autodenominó: “asesino federal amistoso”, a la par de que anunció su intención de atentar contra funcionarios de la administración “del más alto al más bajo”, excluido el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), Kash Patel.
El incidente del sábado, del que Trump culpó a un “asesino en potencia”, también le llevó a divagar sobre uno de sus temas favoritos: el enorme salón de baile de 400 millones de dólares que construye en la Casa Blanca.
El lugar donde se celebra la cena de corresponsales, el Washington Hilton, “no es especialmente seguro”, sostuvo, por lo que considera necesario construir el nuevo salón”.





