Al menos cinco personas fallecieron y otras cinco resultaron heridas luego de que un avión de carga operado para Amazon Air se saliera de la pista durante su maniobra de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA). El siniestro provocó el cierre temporal del aeródromo y una intensa movilización de los cuerpos de rescate en la zona perimetral de la terminal aérea.
El incidente involucró a un Boeing 767-300 operado por la firma 21 Air bajo la cobertura de Prime Air, procedente de San Juan, Puerto Rico. De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades de aviación, el piloto no logró detener el aparato, lo que causó que barriera el final de la pista, rompiera las vallas de seguridad y atravesara una avenida contigua.
Impacto en zona comercial e incendio
Tras cruzar la vialidad, la aeronave se incrustó contra varios vehículos estacionados en los comercios que rodean las instalaciones aeroportuarias, desatando un severo incendio y una densa columna de humo negro. El Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade desplegó un amplio operativo en la escena para controlar el fuego, mitigar un derrame de combustible y auxiliar a las víctimas atrapadas.
Las autoridades del condado confirmaron el deceso de cinco personas en el lugar de los hechos. Respecto a los heridos, se reportó que tres de ellos se encuentran en estado crítico en un centro de traumatología local, mientras los dos restantes permanecen estables. Hasta el momento no se ha desvelado la identidad de los fallecidos ni si las víctimas mortales formaban parte de la tripulación o se encontraban en tierra al momento del impacto.
Operaciones suspendidas e investigación en curso
A raíz de la catástrofe, la dirección del aeropuerto ordenó la suspensión temporal de todas las operaciones de despegue y aterrizaje para priorizar las labores de emergencia. Por su parte, portavoces de la empresa de comercio electrónico expresaron estar consternados por la tragedia y aseguraron cooperar plenamente con las autoridades locales.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA) han tomado el control de la escena para iniciar las investigaciones técnicas pertinentes y esclarecer el origen exacto del fallo en el frenado.





