La música electrónica promete hacer vibrar Bayfront Park, pero los residentes de Downtown Miami ya alzaron la voz antes de que suene el primer acorde. A semanas de la edición 26 del Ultra Music Festival, una tormenta política y comunitaria sacude a la ciudad.
El gigantesco evento, programado del 27 al 29 de marzo, atrae a decenas de miles de turistas de todo el mundo. La inyección de dinero en la economía local es innegable. Los viajeros abarrotan los hoteles, comen en restaurantes del área y mantienen un flujo constante en plataformas de transporte para ver a titanes de la electrónica como Eric Prydz y Martin Garrix.
Pero para los vecinos que viven en los rascacielos del Downtown, la realidad es otra. Quienes consumen la música del festival, sin ser siempre su voluntad, enfrentan un fuerte dolor de cabeza logístico. No son solo tres días de altos decibelios. Son semanas previas de preparación, maquinaria pesada, calles paralizadas y la clausura total de su principal parque, donde habitualmente pasean a sus mascotas.
La tensión estalló cuando la Alianza de Vecinos del Downtown (DNA) denunció que el gobierno local cerró las puertas al diálogo presencial, limitando a la comunidad a una sola reunión virtual programada para la noche de este miércoles.
James Torres, presidente de la organización, calificó la movida como una táctica inaceptable. “Ayer me llamaron con sorpresa indicándome que el City Manager ha dado una orden de que solo va a haber una junta. Parece que están utilizando el gobierno contra el pueblo y está mal”, aseguró en exclusiva.
El nivel de preocupación ciudadana alcanza su punto máximo porque sobre la mesa de la Ciudad de Miami existe una propuesta para firmar un contrato de 20 años con los organizadores de Ultra. Para los más de 50 mil residentes del área, esto representa comprometer su calidad de vida por las próximas dos décadas.
Tras fuertes señalamientos de la comunidad por presuntamente ignorar sus reclamos, la oficina del comisionado Damian Pardo respondió a las inquietudes. El funcionario aseguró que pidió posponer la votación del contrato a largo plazo, ya que no patrocinó la medida, se enteró al ver la agenda final y exige escuchar primero a la comunidad debido a las quejas por ruido.
Pardo aclaró que el encuentro virtual de esta noche abordará exclusivamente la logística, tráfico y seguridad del evento de este año. La llamada contará con la participación de la Policía de Miami, directivos del parque y personal de seguridad de Ultra. Además, el comisionado prometió organizar una nueva reunión comunitaria a principios de abril antes de tomar cualquier decisión definitiva sobre el futuro del parque.
Mientras tanto, los vecinos se mantienen en alerta. La Alianza advierte que, de no ser escuchados, buscarán la intervención directa de la alcaldesa y explorarán opciones legales para proteger su vecindario.





